Fundé Enchiriadis en el año 2000 tomando el nombre de dos importantes tratados de los siglos IX y X en los que se teoriza por primera vez sobre la práctica de los “organa” (esto es, los más primitivos ejemplos de polifonía occidental).

    Lo hice con el propósito de elaborar un proyecto discográfico propio y personal en el que plasmar el trabajo que realizaba con mis grupos (principalmente Musica Ficta) en el terreno de la música anterior a 1700.

    Enseguida surgió la idea de producir a otros artistas que estaban aportando cosas nuevas en este extenso y apasionante repertorio.  La apuesta por una línea estética definida ha sido una prioridad en Enchiriadis, y en ella ha sido crucial el trabajo de Juan Bautista García, a quien desde aquí felicito por su labor. Siempre he pensado que en los discos –como con los buenos vinos- la “cata visual” previa a su disfrute juega un importante papel en la predisposición que de él nos hacemos (¿acaso no nos ocurre lo mismo con casi todo?), por lo que la elección de una portada atractiva ha sido un aspecto muy relevante en cada producción.

    He tratado de hacer "simplemente" los discos que me gustaría comprar, y espero que en ello mi criterio sintonice con el de cuantos aficionados se acerquen a nuestras propuestas. Han pasado los años, y ahora que inauguramos esta nueva web, nuestro catálogo suma ya cuarenta y dos referencias. En ellos han podido expresarse una veintena de artistas y grupos, a través de más de medio centenar de compositores (y espero que esta lista se amplíe con abundancia proporcional a la que el mundo interpretativo exhibe cada día).

   Estos quince años no han tenido, por cierto, nada de rutinarios en la historia discográfica, marcados por la aparición de nuevos formatos y canales de distribución, por nuevos modos de escuchar la música, de consumirla (no siempre remunerando a quien la produce), también por el reto de adaptarse a escenarios comerciales inexplorados, sumidos, por otro lado, en la vorágine oscura de una crisis económica que parece no querer abandonarnos. 

  Enchiriadis abre así una nueva etapa en este horizonte incierto y, al tiempo, estimulante, a través de este nuevo diseño web, con más prestaciones, con el que espero podamos llegar a un mayor número de melómanos. Si merece o no la pena arriesgarse, el tiempo lo dirá, aunque, hasta ahora, las satisfacciones han superado siempre a las dificultades y sinsabores.

    Supongo que de eso se trata. Después de todo, conozco pocas experiencias más estimulantes que la buena Música.

 

Madrid, octubre de 2015

Raúl Mallavibarrena